¿Para qué nos sirve el olfato y qué impacto tiene en nuestras emociones?

Escrito por: Asertia
domingo 05 de mayo de 2019

Aunque no es uno de los sentidos a los que más importancia le damos ( ganan por goleada la vista, el gusto o el tacto), los olores juegan un papel muy importante en nuestro día a día. ¿Te has preguntado alguna vez qué papel tiene tu sentido del olfato?

El sentido del olfato interviene por ejemplo en la toma de decisiones. Cuando te planteas si acercarte a un lugar o a una persona, los olores, a qué te recuerdan y qué significado tienen para ti por experiencias pasadas, van a contar con mucho peso en tu decisión final.

También está muy unido a la memoria y a las emociones, ¿te has dado cuenta de cómo el olor de una colonia, o de una determinada comida, te pueden llevar a revivir intensamente momentos de tu vida pasada? Pueden incluso hacerte sentir emociones intensas de alegría, tristeza o provocar reacciones de ansiedad.

Los olores nos ayudan a orientarnos, a tomar decisiones, y están muy relacionados con nuestro instinto de superviviencia.

Como nos sucede con casi todo, sólo cuando lo perdemos nos damos cuenta de cómo influye en otros sentidos, como el del gusto, que se resiente y nos limita a la hora de disfrutar plenamente de una sabrosa comida.

Como curiosidad, ¿sabías que la calificación de un olor como agradable o desagradable, positivo o negativo, también es subjetiva? Que algo nos huela “bien” o “mal”, depende en gran medida de cada persona y de sus vivencias.

Nuestro cerebro asocia toda la información que recibe, por lo que si vivimos una situación negativa y en ese momento nuestro cerebro percibe un olor en concreto, lo relacionará con algo perjudicial para nosotros y a partir de ese momento será un olor desagradable o negativo, que en muchos casos desencadenará reacciones fisicas objetivas ( retraimiento, náuseas…). Lo mismo sucede al revés, una situación o una persona que nos atrae, asociada a un olor concreto, nos despertará más adelante emociones placenteras y seguramente nos provocará una sonrisa y una emoción de alegría.

Los olores tienen la capacidad de reconectarnos con la realidad. Un olor fuerte nos puede traer de nuevo al momento presente, hacernos sentir más despiertos, volver a conectarnos con nosotros mismos o relajarnos. Por eso muchos terapeutas utilizamos los olores para ayudar a pacientes con síntomas de ansiedad a estar más conscientes, anclarse a un momento y sentirse mejor.

Cuando percibimos un olor, esta señal viaja directamente a nuestro sistema límbico, que es uno de los centros más primitivos de nuestro cerebro, que tiene relación con las emociones, la motivación y las memorias emocionales. Es una vía muy rápida y que no pasa por nuestro cerebro consciente o racional sino que va directamente a nuestro cerebro más automático, que nos provocará una respuesta involuntaria frente a un olor concreto.

Científicamente, la ciencia que estudia los olores se llama aromacología y ha descubierto la forma de utilizar este efecto tan inmediato y emocional de los olores de manera terapéutica. ¡Si te interesa puedes buscar más información sobre esta ciencia tan interesante!

Alicia Jiménez Castellot

Puedes ver este artículo también en nuestra colaboración con centradaenti.es

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