Practica la Atención Plena

Escrito por: Asertia
viernes 15 de mayo de 2020

Estos días hemos hablado de la importancia de mantenernos activ@s, con planes, objetivos y actividades. Lo importante que es centrarnos en seguir avanzando, proponiéndonos pequeños objetivos y tareas a corto plazo.

Pero también es probable que durante el día dejemos a nuestra mente divagar. Puede que ya hayamos sentido que puntualmente aparecen el desasosiego o la preocupación ante alguna situación actual o ante acontecimientos futuros que tendremos que afrontar.

Vivir el momento presente, tener la capacidad de focalizarnos en este momento, nos ayudará a calmarnos. Los pensamientos sobre lo que no podemos controlar nos generan indefensión, y los que nos traen múltiples escenarios en un futuro nos provocan incertidumbre y desasosiego.

Tener nuestra mente llena de imágenes y pensamientos sobre lo que no podemos controlar sólo aumentará nuestra ansiedad. Es por esto que te proponemos unos ejercicios sencillos y prácticos para comenzar desde este momento a entrenar nuestra capacidad para volver al momento presente y calmar nuestra tormenta de pensamientos.

Las técnicas que te vamos a proponer están basadas en el “Mindfulness” o “Atención Plena” y puedes comenzar con ellas en este mismo momento. El objetivo siempre es el mismo: entrenar tu atención para poder estar enfocada. Saber reconducir el pensamiento y poder volver a la calma en cualquier momento.

Te proponemos algunas claves para que puedas practicarlas. Cuando te sorprendas preocupándote por situaciones que están fuera de tu control, te animamos a que practiques de esta manera:

  1. Cierra los ojos, respira lento y céntrate en el sonido y el movimiento de tu respiración.
  1. Céntrate en el momento presente, en la realidad de este momento: nota el peso de tu cuerpo sobre la silla, nota las sensaciones física, huele los olores, escucha los sonidos a tu alrededor.
  1. Si te sorprendes pensando en otros asuntos, trae amablemente la atención de nuevo a la respiración sin penalizarte. Se trata de aprender a estar atenta a un único aspecto, en este caso, tu respiración.
  1. Cuando vuelvas a abrir los ojos, reconduce tu pensamiento: céntrate en lo que sí es real, en tu momento actual y en lo que puedes hacer y planificar para sentirte mejor
  1. Apunta en una libreta todo lo que te preocupa ahora, pero que no puedes solucionar en estos momentos. Tener activas en tu mente tareas que no puedes resolver sólo te quitará energía y te provocará emociones negativas. Sólo tienes que recordarte que ya está apuntada y que lo retomarás sea el momento de solucionarlo.

Practica diariamente para centrar tu atención en el presente cada vez que las emociones negativas y los pensamientos caóticos te invadan. En poco tiempo te descubrirás más calmad@ y con mayor capacidad para pensar con claridad y disfrutar del presente.

Alicia Jiménez Castellot

Puedes ver este artículo también en nuestra colaboración con centradaenti.es

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