Todas las parejas atraviesan diferentes etapas en su vida. Las relaciones no son lineales, igual que las personas individualmente tampoco lo somos. Vamos cambiando y creciendo según se va desarrollando nuestra vida personal, y esto afecta a la relación de pareja, ya que tenemos que ajustarnos paralelamente a nuestros cambios y a los de nuestra pareja, y a las diferentes situaciones vitales que nos van sucediendo.
Además de adaptarse a los cambios, internos y externos, las parejas tienen que saber afrontar el paso de lo cotidiano: la monotonía, falta de intereses comunes, el distanciamiento sexual, la toma de decisiones respecto a los hijos y las discusiones del día a día.
Muy a menudo se piensa en la terapia de pareja como el último cartucho a quemar antes de la ruptura. Un recurso para el momento en que vemos nuestra relación muy deteriorada y buscamos una última esperanza. Muchas parejas acuden a terapia como una manera de justificar que ya no hay nada más que hacer.
Nada más lejos de la realidad. Igual que podemos ir al fisioterapeuta cuando tenemos una contractura, y no esperamos a no poder movernos, la terapia de pareja es una ayuda que tenemos en nuestra mano cuando hay problemas de comunicación, falta de ilusiones compartidas, o las discusiones son frecuentes y no sabemos cómo salir de ellas. Un profesional nos puede ayudar a desatascar conflictos que hemos tapado y que están afectándonos, y a reorientar nuestros objetivos personales y de pareja.
En la terapia de pareja se trabajan los pensamientos, las emociones y los comportamientos para aprender a escucharnos y relacionarnos, recuperar intereses comunes y tomar decisiones, ya sea para continuar con nuestra relación o, en su caso, para plantear con madurez otras opciones.
Estos son 5 pilares básicos a tener en cuenta en una relación de pareja:
- Planificar actividades gratificantes en común. Tener metas compartidas nos ayuda a sentir que estamos creciendo en pareja y complementándonos.
- No cerrar la pareja. Hacer frecuentemente planes con amigos y con otras parejas. Charlar y reírnos de situaciones compartidas que nos hacen sentir comprendidos y reducen la tensión.
- Mantener nuestra vida individual además de la vida de pareja. Fusionarnos como pareja nos puede hacer sentir que nos hemos perdido a nosotros mismos. Mantener nuestros hobbies, intereses, proyectos, cuidar nuestro desarrollo personal es fundamental.
- Aprender a escuchar y a comunicar lo que nos pasa. Un terapeuta puede enseñarnos a hacer este ejercicio durante las sesiones y mantener estos tiempos de expresión emocional – escucha activa.
- Salir de los reproches y de lo que el otro no me aporta para preguntarnos qué es lo que podemos ofrecernos mutuamente para ser más felices.
Un especialista en terapia de pareja os ayudará a entender y afrontar lo que está sucediendo en vuestra relación ¡No dudes en pedir ayuda!
Alicia Jiménez Castellot
Puedes ver este artículo también en nuestra colaboración con centradaenti.es
